Analucía es…

Analu
Verano en pleno invierno.
Miedo a ser feliz.
Vida sin sentido.
Recuerdo de la dicha, ahora prohibida.
Sonrisa que envuelve en ternura
Y esos brazos infinitos que nunca se apartan.
La vida entre la muerte.
El cielo que no conozco, pero que siempre recuerdo.
La madre agena.
El ageno amor.
La mueca que deseo besar.
El beso que quema por no haber madurado.
El silencio en el viento.
La palabra de amiga.
Analucia es todo lo que uno sueña una vez que lo ha perdido todo.
Sin hablar.
Pensando.
Y de pronto su sonrisa me dice lo que debiera calmar mi simple alma.
Un beso a quien no quiere besar.
Un abrazo a quien muere de frío.
¡Cómo fueron sus brazos álas de plumas benditas!
Rayos desde sus ojos, con los que tanto me divertía.
Cargábame siempre con la seguridad que sube picos.
Sí… ¡Sí! Con ella era feliz.
Amábale y amo pero… diferente. Con amor real, con sincero amor, del que espera la
felicidad para el otro, del que nadie quiere por parecer tan poco.
¿Qué palabra no podía decirle?
¿Cuáles no debí contarle?
Amor,
Amiga,
Le amo en el recuerdo.
Ah corazón!!! Callar, a veces es mejor que decir palabra que suena a necia.
Si pudiera hablar mi corazón!!! Si tan sólo lo dejares.
Te recuerdo como respiro
Te recuerdo como respiro.
Sin dar tregua a la inconstancia.
Veo tu cuerpo en la mañana y el mío se desnuda para darle la acogida.
Tu tibieza me mantiene en el sueño, ¡no quiero despertar!, es que… contigo soy tan feliz.
Entre mis sábanas, aferrado al olor de tu cabello y tu mirada que no mira.
Ángel bendito quédate aunque sea una mañana, quédate después de ella.
Te cojo de las manos mientras te beso, al mismo tiempo que toco tu erizado cuerpo taciturno.
Ciudad de morfeo, psicosis de araña que cose mis sueños.
Tú la amarga añoranza de no despertar.
El caer de tus brazos es el pesaroso regreso al comienzo del nuevo día igual a los otros.
Te sueño como te recuerdo.
Te recuerdo como respiro.